3/04/2008

carta de un sillon

Día a día me encuentro arrinconado en ese lugar que tantas veces se lleno de personas colmas de alegría y de sentirme, por recostarse en mi, por disfrutar de una película junto a mi.

Y hoy tan triste reconozco que no hay mas de eso, que solo el polvo me acompaña y que ni el gato gusta de afilar sus garras conmigo.

Soy el sillón que siempre estuvo gustoso por recibirte en las tardes frías, o en esas noches calurosas de verano; Ese que siempre veías y decías, “que rico esta”, siempre acompañándonos hasta el amanecer, rozando tu piel, sintiendo siempre esa perfecta temperatura que emana de tu cuerpo, quedando bañado de ese aroma tuyo y claro enamorado profundamente de ti.

Ayer llegaste a casa y como siempre, me acomode, vestí de sol y canto mis cojines, trate de que el sol no pegara mucho en mi para que no sufrieras de calor al llegar a mis brazos, pero tu ni siquiera volteaste a verme, no tiraste tu bolso en mi respaldo, ni siquiera te recargaste en mi para suspirar tu regreso a casa.

Espere todo el día tu llegada y eso nunca paso; Pensé que mañana llegarías, que hoy fue un día de esos que ustedes llaman “malos”, así es que me prepare para descansar tranquilo y listo para mañana, pero llego el día y tu nunca llegaste, no quisiste mi compañía y menos mis caricias.

Hoy escuche que darás una fiesta, así que me preparo para que me cubras con tantas telas como sea posible para no ser victima de alguna mancha de esas que tanto te molestan, pero veo que mejor decides moverme hacia otro lugar de la casa, realmente no lo entiendo, pero confío en ti y asumo que es lo mejor para mi; La fiesta fue un evento trascendental, te vi sonreír como nunca lo habías hecho, y creo que todas las demás personas fueron victimas del mismo hecho.

Cuando todo el mundo se fue te vi acomodar todas las cosas de la casa que por algún motivo extraño quedaron en lugares que no habías imaginado, ceniceros en el baño, copas en el jardín, el florero en la maquina de lavaplatos, en fin; Pero no veo que siquiera me mires, ni mucho menos que quieras regresarme a mi lugar, tal ves estas muy cansada para tan arduo trabajo, ya mañana tomare mi lugar.

Han pasado los días y sigo en este mismo lugar, arrinconado, llenándome segundo a segundo de tanto polvo que hasta me cuesta respirar, realmente no se que pasa, ¿te has olvidado de mi acaso? ¿O será que no hay momento oportuno en el día para que me acomodes?

Realmente no lo se…

Han pasado mas de 6 meses y yo sigo en este mismo lugar, no he vuelto a sentirte, no he podido rozar tu delicada piel, estoy tan lleno de polvo que no puedo ver mi tela ni los bordados que tanto te gustaron el día que decidiste hacerme parte de tu vida diaria; El sol se ha dedicado en volver triste mi color y el gato solo ha venido a destrozarme hasta el alma.

Realmente creo que ya no valgo nada para ti, me he convertido en un simple sillón que no tiene voz para tu corazón.

Hoy solo pido a gritos que me mires, no que vuelvas a sentir mis brazos, ni que descanses en mi, ¡solo que me mires por Dios!, he sufrido tanto en este lugar solo y sin ti; Realmente no creo poder aguantar un día mas en pie, solo dime que no quieres volver a verme, que ya hay alguien en mi lugar, alguien mejor y mas terso que yo.

Creo que es conveniente que me despida…

Niña de mis noches, solo quiero que sepas que no solo fuiste mi dueña, si no que fuiste mi mejor manera de vivir, te extrañare eternamente, y siempre serás lo mas hermoso que pude tener en mis brazos.

"Te amo."

PD. Te envío esta carta desde el basurero, parece ser que hoy me utilizarán en la noche para calentar el hogar de mi nuevo dueño, algo parecido a lo que vivía contigo, pero creo el final será distinto.

Algo me dice que jamás volveré a ver la luz del día

(este lo escribi hace mucho tiempo.)

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